Grupo local

LEGIÓN DE MARIA


Hoy presentamos el movimiento de la Legión de María, que es un grupo más entre los diferentes grupos que hay en nuestra parroquia.

 

La Legión de María es un movimiento fundado en 1921 por Frank Duff, en Irlanda, que pronto se extendió por Europa, Asia, África y América. De hecho hoy sus oraciones ya se rezan en 125 lenguas distintas.

 

Es un grupo de personas laicas, que trabajan en el apostolado llamado “de tú a tú”, es decir, tratan de llevar la Buena Noticia de Jesús a otros, siempre desde el contacto personal, de tú a tú. Se trata de descubrir cada día mejor la fe en Jesucristo, vivirla personalmente, e intentar transmitirla sobre todo al enfermo y necesitado.

 

El nombre de “Legión de María” obedece a que el espíritu de estos grupos quiere ser el mismo de la Virgen María. A ella se la llama Reina de los apóstoles, porque fue la primera en presentar a Jesús ante los hombres. Por eso podemos decir que el estilo de trabajo tiene que ver con los misterios del Rosario, con la vida de Jesús y de su madre María.

 

Se trata de acoger la voluntad de Dios y su Palabra… de acercarse al enfermo, al desfavorecido, al que sufre en soledad… Y eso lo hacemos tanto en sus casas, como en residencias y hospitales. Tratamos de ser parecidos a Jesús, humilde y sencillo desde su nacimiento. Queremos vivir en la Iglesia, como comunidad viva, siguiendo sus normas y consejos. A veces, como María, guardamos silencio y meditamos lo que no entendemos en nuestro corazón.

 

En Oviedo hay grupos de la Legión de María en dos parroquias, en san Juan y en santo Domingo. También hay un grupo en la Residencia de las Hermanitas de los ancianos desamparados.

 

Nos reunimos una vez a la semana en grupos pequeños, para orar juntos, organizar nuestras tareas, y compartir sentimientos y dudas en el trato que hacemos durante la semana con los hermanos, de tú a tú. Tratamos también de formarnos cada día mejor en nuestra fe.

 

Contamos también con un grupo de hermanos y hermanas, los “hermanos auxiliares”, que nos apoyan desde sus casas con su oración, para acertar a transmitir hoy a Jesucristo.

 

Todos tenemos que ser cristianos activos. Decía el Concilio Vaticanos II que quien no hace apostolado, es decir, quien no anuncia a Jesucristo a los demás, “debe considerarse como inútil para la iglesia y para sí mismo”.

 

Si quieres acercarte a los que necesitan consuelo y ayuda espiritual, y a veces están muy solos, anímate a acercarte a nuestro grupo, trabajar en la “Legión de María”, y así participar activamente en la parroquia.