Gustavo Gutiérrez elogia el nuevo clima en el Vaticano

El teólogo dominico peruano Gustavo Gutiérrez, considerado el padre de la Teología de la Liberación, reconoció que la "Teología de la Liberación nunca fue condenada por el Vaticano", aunque "Sí hubo un diálogo crítico, a veces difícil, con la Congregación para la Doctrina de la Fe".  Así explicó en un diálogo con los periodistas durante la conferencia de prensa en el Vaticano en la que fue presentada la asamblea general de Caritas Internationalis.  Y es que Gutiérrez fue invitado a ser uno de los principales oradores de esa asamblea, que durará hasta el domingo y en la que más de 300 delegados de todo el mundo definirán planes para los próximos cuatro años y nuevas autoridades.


Explicó que la "noción central de la Teología de la Liberación es la opción preferencial por los pobres, eso es su 90%. Y este punto estuvo firme en las reuniones de las conferencias episcopales latinoamericanas de Medellín (1968), Puebla (1979), Santo Domingo (1983) y Aparecida (2007). Aunque la opción preferencial por los pobres es un concepto mucho más claro ahora gracias al testimonio del papa Francisco, que habla de Iglesia pobre para los pobres", agregó.
 

Gutiérrez destacó que los pobres y la pobreza "son centrales en el Evangelio", algo crucial en el mundo de hoy, en el cual "la brecha entre ricos y pobres es la mayor que jamás hubo en la historia de la humanidad".


"La gente dice hoy que estamos en la época post-socialista, poscapitalista, posindustrial. A la gente le gusta decir que estamos en la época post. Pero nunca escuchamos hablar de época pospobreza", también dijo.


Luego de subrayar que "no hay caridad sin justicia", recordó que el documento de Aparecida -de cuya comisión de redacción fue presidente el entonces cardenal Jorge Bergoglio- afirmó que no hay verdadera solidaridad con los pobres si no se es amigo de los pobres.


"La noción de amistad es muy importante porque exige cierta igualdad y cercanía a estas personas, y hablar así tiene consecuencias económicas y políticas", dijo.

Consultado ayer sobre si su presencia "estelar" en el Vaticano significaba una "rehabilitación" de la Teología de la Liberación, Gutiérrez optó por el perfil bajo. "No sé si es exacto hablar de rehabilitación. Es verdad que en este momento el clima sobre esta teología es diferente, pero la «rehabilitación» debería ser el resultado de una «deshabilitación», y no es el caso. Vivimos otro momento y lo importante es la rehabilitación del Evangelio, hablar de los pobres, de las periferias. Esto es lo importante y les expreso mi gratitud al papa Francisco y a Dios por esto", indicó el dominico peruano.


Cuando le preguntaron si volvería a escribir tal cual todo lo que escribió durante su vida, Gutiérrez contestó que le habían hecho muchas veces esta pregunta.

"Al principio, cuando contesté que no, me acusaban de querer retractarme. Después, cuando respondía que sí, me acusaban de no haber aprendido nada. Pero ahora encontré la respuesta justa: al periodista que me hizo esta pregunta le contesté con otra pregunta: «¿Usted está casado? Sí. ¿Desde hace cuántos años? Veinte. ¿Y usted sería capaz de escribirle a su mujer la misma carta de amor que le escribía cuando eran novios? No. Lo mismo vale para mí». Hacer teología para mí es como escribirle una carta de amor a Dios, a la Iglesia, al pueblo de Dios. No estoy seguro de si escribiría las mismas cosas, pero el amor es el mismo."