Laudato Si: Papa Francisco invita a una conversión ecológica

Conforme se había anunciado, la mañana este jueves 18 de junio, desde las 11h00, en el Aula Nueva del Sínodo, se realizó la presentación oficial de la Encíclica del Papa Francisco titulada "Laudato si, sobre el cuidado de la casa común".  En la rueda de prensa participaron el cardenal Peter Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, el Metropolitano de Pérgamo John Zizioulas en representación del Patriarcado Ecuménico y de la Iglesia Ortodoxa, el Prof. John Schellnhuber, Fundador y Director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, y Carolyn Woo, presidenta de Catholic Relief Services y Decana del Mendoza College of Business, University of Notre Dame, U.S.A.

Esta primera encíclica del Papa Francisco, que toma el nombre de la invocación de san Francisco, «Laudato si', mi' Signore»,  aborda diversos temas relacionados con el medio ambiente. 

En el Cántico de las creaturas se recuerda que la tierra, nuestra casa común, «es también como una hermana con la que compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos».
El Pontífice constata que la tierra maltratada y saqueada clama y sus gemidos se unen a los de todos los abandonados del mundo. El Papa Francisco invita a escucharlos, llamando a todos y cada uno -individuos, familias, colectivos locales, nacionales y comunidad internacional- a una "conversión ecológica".
Así también, el papa Francisco reconoce que «se advierte una creciente sensibilidad con respecto al ambiente y al cuidado de la naturaleza, y crece una sincera y dolorosa preocupación por lo que está ocurriendo con nuestro planeta», permitiendo una mirada de esperanza que atraviesa toda la Encíclica y envía a todos un mensaje claro y esperanzado: «La humanidad tiene aún la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común»; «el ser humano es todavía capaz de intervenir positivamente»; «no todo está perdido, porque los seres humanos, capaces de degradarse hasta el extremo, pueden también superarse, volver a elegir el bien y regenerarse», se expresa en el documento.
El Papa Francisco propone «especialmente entrar en diálogo con todos sobre nuestra casa común» y recuerda que también «otras Iglesias y Comunidades cristianas -como también otras religiones- han desarrollado una profunda preocupación y una valiosa reflexión» sobre el tema de la ecología.
La Encíclica se desarrolla en seis capítulos, en los que se revela la propuesta de una «ecología integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales», inseparablemente vinculadas con la situación
ambiental.
Así también propone emprender un diálogo honesto a todos los niveles de la vida social, que facilite procesos de decisión transparentes. El papa Francisco recuerda que ningún proyecto puede ser eficaz si no está animado por una conciencia formada y responsable, sugiriendo principios para crecer en esta dirección a nivel educativo, espiritual, eclesial, político y teológico.

El texto termina con dos oraciones, una que se ofrece para ser compartida con todos los que creen en «un Dios creador omnipotente», y la otra propuesta a quienes profesan la fe en Jesucristo, rimada con el estribillo «Laudato si'», que abre y cierra la Encíclica.

Acceda aquí al texto completo de la encíclica, en español

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Encíclica Laudato Sii del Papa Francisco hará reflexionar a todos

La Segunda Encíclica del Papa Francisco, "Laudato Sii" (Alabado seas), que se presentará de manera oficial el medio día del jueves 18 de junio, en la Sala de Prensa del Vaticano, será "una delicia de texto" que va a poner "el dedo sobre la llaga" sobre algunas cuestiones, ha expresado el cardenal hondureño Óscar Andrés

Rodríguez Maradiaga, al hacer un breve anticipo sobre el contenido del documento pontificio.  Va a hablar muy claramente de la responsabilidad que tienen las grandes corporaciones en el castigo que se le está infringiendo al planeta. "Será una gran sacudida que nos hará reflexionar a todos", manifestó el purpurado, considerado por muchos como mano derecha del Papa Francisco.


Para el cardenal, que también coordina el Consejo de Cardenales que asesora al Papa Francisco en el gobierno de la Iglesia, la nueva encíclica no "aplaza el tema del cuidado del Planeta", como si lo han hecho los tratados ambientales internacionales por intereses de las grandes potencias "como EE.UU o China" que son además "los países que más dañan nuestro medio ambiente".


La encíclica hablará sobre Ecología y tendrá como título "Laudato Sii" inspirado en la frase inicial del Cántico de las Criaturas de Francisco de Asís.
 

Las declaraciones del cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga las habría hecho en la ciudad de Hellín, España, a donde ha llegado para participar en un encuentro con medio centenar de voluntarios y responsables de Cáritas, según una nota informativa publicada por el sitio Religión Digital.

Gustavo Gutiérrez elogia el nuevo clima en el Vaticano

El teólogo dominico peruano Gustavo Gutiérrez, considerado el padre de la Teología de la Liberación, reconoció que la "Teología de la Liberación nunca fue condenada por el Vaticano", aunque "Sí hubo un diálogo crítico, a veces difícil, con la Congregación para la Doctrina de la Fe".  Así explicó en un diálogo con los periodistas durante la conferencia de prensa en el Vaticano en la que fue presentada la asamblea general de Caritas Internationalis.  Y es que Gutiérrez fue invitado a ser uno de los principales oradores de esa asamblea, que durará hasta el domingo y en la que más de 300 delegados de todo el mundo definirán planes para los próximos cuatro años y nuevas autoridades.


Explicó que la "noción central de la Teología de la Liberación es la opción preferencial por los pobres, eso es su 90%. Y este punto estuvo firme en las reuniones de las conferencias episcopales latinoamericanas de Medellín (1968), Puebla (1979), Santo Domingo (1983) y Aparecida (2007). Aunque la opción preferencial por los pobres es un concepto mucho más claro ahora gracias al testimonio del papa Francisco, que habla de Iglesia pobre para los pobres", agregó.
 

Gutiérrez destacó que los pobres y la pobreza "son centrales en el Evangelio", algo crucial en el mundo de hoy, en el cual "la brecha entre ricos y pobres es la mayor que jamás hubo en la historia de la humanidad".


"La gente dice hoy que estamos en la época post-socialista, poscapitalista, posindustrial. A la gente le gusta decir que estamos en la época post. Pero nunca escuchamos hablar de época pospobreza", también dijo.


Luego de subrayar que "no hay caridad sin justicia", recordó que el documento de Aparecida -de cuya comisión de redacción fue presidente el entonces cardenal Jorge Bergoglio- afirmó que no hay verdadera solidaridad con los pobres si no se es amigo de los pobres.

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Cinco consejos del Papa Francisco para usar bien la TV e Internet

Durante el encuentro con los jóvenes, el pasado sábado 6 de junio de 2015, en Sarajevo, el Papa Francisco les habló sobre la televisión y los nuevos medios de comunicación: ordenador, tabletas, teléfonos móviles, y sobre cómo usar bien estas tecnologías.  Las recomendaciones del Obispo de Roma pueden sintetizarse  así:

1-“En la época de la imagen hay que hacer lo que se hacía en la época de los libros: elegir lo que me hace bien”. Por eso, “hay que saber elegir los programas, y esta es una responsabilidad nuestra. Si veo que un programa no es bueno para mí, me echa por tierra los valores, me hace ser vulgar, incluso con cosas sucias, tengo que cambiar de canal. Como se hacía en mi época ‘de la piedra’: cuando un libro era bueno, lo leías; cuando un libro te hacía daño, lo tirabas”.

 2- Cuidado con “la fantasía mala, la fantasía que mata el alma. Si tú, que eres joven, vives conectado al ordenador y te conviertes en un esclavo del ordenador, pierdes la libertad. Y si tú buscas en el ordenador programas sucios, pierdes la dignidad”. Tanto en la televisión como en internet “hay cosas sucias, que van de la pornografía a la semi-pornografía”.

 3- Atención también “a los programas vacíos, sin valores: por ejemplo, programas relativistas, hedonistas, consumistas, que fomentan todas estas cosas. Nosotros sabemos que el consumismo es un cáncer de la sociedad. De eso hablaré en la próxima Encíclica, que saldrá este mes”.

 4- Ordenadores y televisiones, mejor en un lugar común de la casa: “Hay padres muy preocupados que no permiten que haya ordenadores en las habitaciones de los niños: los ordenadores deben estar en un lugar común de la casa. Estas son pequeñas ayudas que los padres encuentran” para evitar que los hijos se expongan a todo este tipo de material del que hemos hablado antes.

5- “Estar demasiado apegado a ordenadores, teléfonos móviles, etc. hace daño al alma y quita la libertad: te hace esclavo de esos medios. Es curioso, en muchas familias los papás y las mamás me dicen: estamos en la mesa con los hijos, y ellos con el teléfono móvil están en otro mundo”.

 “Es cierto que el lenguaje virtual es una realidad que no podemos negar: debemos llevarla por el buen camino, porque es un progreso de la humanidad.

 Pero cuando nos lleva fuera de la vida común, de la vida familiar, de la vida social, y también del deporte, del arte… y nos quedamos pegados al ordenador, eso es una patología”.

 ”Ver la televisión, usar el ordenador, pero para cosas buenas, cosas grandes, cosas que nos hagan crecer. ¡Esto es bueno!”.

 El Papa Francisco subrayó también “la responsabilidad que tienen los centros de televisión en hacer programas que ayuden, que sean buenos para los valores, que construyan la sociedad, que nos lleven hacia delante, que no nos tiren abajo. Y luego hacer programas que ayuden a que los valores, los verdaderos valores, sean cada vez más fuertes y nos preparen para la vida. Esta es la responsabilidad de los centros de televisión”.

 

Monseñor Romero fué declarado 'oficialmente' beato

    La Plaza Salvador del Mundo estuvo totalmente llena de fieles llegados de diferentes ciudades y poblados de El Salvador y de varios países del mundo para presenciar la ceremonia de Beatificación de Monseñor Óscar Romero. El arzobispo salvadoreño fue declarado beato, de manera oficial, después de 35 años de haber sido asesinado, un 24 de marzo de 1980.
 

La ceremonia fue presidida por el Cardenal Ángelo Amato, enviado del Papa Francisco y prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos de la Iglesia Católica.
 

El evento inició con la petición para que se inscriba a Monseñor Romero en el Libro de los Beatos, la cual fue leída por el Arzobispo de San Salvador, José Luís Escobar Alas, luego el Postulador de la causa de Monseñor Romero, Vincenzo Paglia, leyó una breve reseña Biográfica de Monseñor Romero, en la que se destaca el trabajo del Obispo Mártir durante sus años de apasionada predicación.
 

Durante la ceremonia, el Cardenal Ángelo Amato destacó que "Romero era un sacerdote bueno, un obispo sabio, pero sobre todo era un hombre virtuoso, amaba a Jesús, lo adoraba en la eucaristía, veneraba la santísima Virgen María, amaba a la iglesia, amaba al Papa, amaba a su pueblo".
 

En su mensaje el enviado del Papa Francisco, dijo que las palabras de Monseñor Romero no eran una provocación al odio y a la venganza sino una valiente exhortación del padre a sus hijos divididos, que eran invitados al amor, al perdón y a la concordia... su opción por los pobres no era ideológica, si no evangélica".

Para finalizar su mensaje el Cardenal Ángelo Amato dijo que el martirio de Monseñor Romero debe ser una bendición para El Salvador, enfatizó que Romero no es símbolo de división sino de paz y exhortó a los presentes a que se lleve ese mensajes en el corazón .
 

Excelente noticia

 

El papa francisco nombró al fraile dominico  y ex Maestro de la Orden, fray Timothy Radcliffe, como asesor para el Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz.

Una voz profética en la Conferencia Episcopal

En 1994 salió el documento “La Iglesia y los pobres”. Ahí la Conferencia Episcopal, con una frescura evangélica y con un lenguaje que todos entendían animó a la comunidad cristiana en la construcción de una sociedad más justa optando por la causa justa de los excluidos y socialmente insignificantes. Veinte años después, por fin la Conferencia de obispos retoma la causa de los pobres, denunciando la injusticia social en nuestra economía, y apuntado desde el evangelio los principios para superarla. La Instrucción “La Iglesia servidora de los pobres” que salió de la Conferencia Episcopal celebrada en abril, es novedosa no sólo como signo de renovación en la Conferencia sino también por su contenido de ardiente brío profético. Los obispos “intentan mirar a los pobres con la mirada de Dios que se nos ha manifestado en Jesús”. “No a la economía de exclusión; a esta economía que olvida a tantas personas, que no se interesa por los que menos tienen, que los descarta convirtiéndolos en sobrantes, en desechos”. Nuestra iglesia local entra en sintonía con la preocupación y orientaciones de los dos últimos papas.

Precisamente por la novedad y talante profético de la Instrucción, extraña más la irrelevancia de la misma en los medios de comunicación y me temo que en la misma comunidad cristiana ¿Qué factores pueden estar influyendo en este fenómeno?


1.- Ya en la segunda etapa postconciliar salieron documentos importantes sobre la cuestión social. Pensemos por ejemplo en las encíclicas“Sollicitudo rei socialis”(1987). “Centesimus Annus”(1991) y más reciente, “Caritas in veritate” (2005). Pero da la impresión de que estos documentos no han tenido la debida recepción en la comunidad católica española de las dos últimas décadas. Se ha dado prioridad a movimientos y grupos que fomentan una espiritualidad donde los problemas sociales entran sólo tangencialmente. Poco a poco se fue apagando aquel fervor por la justicia social que respiraban por los años 70 del siglo pasado comunidades cristianas en las periferias de las grandes ciudades y en las publicaciones católicas de aquellos años. La ideología del neoliberalismo económico fue narcotizando también al profetismo de la comunidad cristiana en el terreno social.
 

2.- A raíz de Concilio, la Conferencia Episcopal Española publicó documentos muy oportunos orientando sobre la conducta de los cristianos en cuestiones candentes para la organización social. Valgan como ejemplo “Actitudes cristianas ante la situación económica de España”, 1974 (Comisión Permante). Con la misma preocupación social y en ese mismo año fue bien significativa la Conferencia Episcopal Tarraconense: “Misterio Pascual y acción liberadora”. En 1984 salió el documento “Constructores de la Paz”; y en l992 “La Iglesia y los pobres”. Pero en los últimos veinte años se ha notado una cierta ausencia de la Conferencia Episcopal en la orientación sobre los problemas sociales. Ausencia más lamentable cuando venimos sufriendo la dura crisis económica que agranda las diferencias entre los pocos ricos y los muchos pobres. Tal vez los obispos se refiera a ese silencio cuando ahora declaran en la Instrucción : “Pedimos perdón por los momentos en que no hemos sabido responder con prontitud a los clamores de los más frágiles y necesitados”.

 

3.- Debemos felicitarnos por esta voz profética de la Conferencia. Es urgente que los cristianos escuchemos esta voz y tratemos de responder con nuestra práctica de vida. Pero hay una cuestión de fondo: durante las últimas décadas en la sociedad española cada vez más plural se viene generalizando la indiferencia religiosa y hay una creciente agresividad contra la Iglesia que no es percibida por muchos como mediación creíble del evangelio. ¿Cómo corregir esa visión deformada sobre la Iglesia? En la Instrucción los obispos reconocen: “Nos están reclamando a gritos el beneficio de una nueva evangelización”. Pero la dificultad para evangelizar hoy en esta sociedad no está sólo en la complejidad cultural con el eclipse de Dios. La mayor dificultad para evangelizar hoy está dentro de la misma comunidad católica. La mayoría de los bautizados apenas conocen las orientaciones del Vaticano II, hay gran confusión sobre artículos fundamentales del credo, y en la misma celebración litúrgica se aprecia la desorientación existente. Seguimos en el dualismo de lo sagrado y lo profano, del alma y del cuerpo, la espiritualidad evasiva y las elaciones sociales sin espiritualidad. Ese dualismo no es compatible con la encarnación donde lo divino y lo humano van inseparablemente unidos. Donde la experiencia de filiación se prueba en la fraternidad. Y Donde la fraternidad se construye cada día en las relaciones sociales-

fraay Jesús Espeja op